CFK: «No le estamos haciendo honor a tanta confianza que nos depositaron»

CFK: «No le estamos haciendo honor a tanta confianza que nos depositaron»
Escuchar Artículo

En un discurso/catarsis/sermón de casi una hora y media que pronunció en esta ciudad, a donde viajó con la excusa de recibir una distinción académica, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo que en el Gobierno «no hay pelea» sino «debate de ideas» y consideró que «no fue errónea» la elección de Alberto Fernández para encabezar la fórmula presidencial del Frente de Todos en 2019, pero advirtió: «No le estamos haciendo honor a tanta confianza, tanta esperanza y tanto amor que nos depositaron». La primera persona del plural es un dato: la vicepresidenta alejó el fantasma que dominó la previa de su presentación en la Universidad del Chaco Austral: aunque fue durísima, no rompió nada.

En el arranque de la charla, la expresidenta avisó: «Me sentí, me siento y me sentiré parte de un proyecto colectivo», pero también advirtió: «En la gente hay una insatisfacción democrática grande; la plata no alcanza y no llega a fin de mes» porque «algo, alguien o algunos están fallando».

En ese sentido, destacó el hecho inédito, según ella, de que haya «trabajadores en relación de dependencia pobres». Sin embargo, llegó al núcleo político central de su mensaje cuando aseguró que en el Gobierno «no hay pelea» sino «debate de ideas» y aseguró que no decide con sus «hormonas» sino con sus «neuronas» y eso lo demuestra la elección de Fernández para encabezar la fórmula de 2019 pese a las críticas de «quien resultó electo presidente».

Ese fue el inicio de una larga parrafada con nombres, apellidos, confesiones, facturas y acusaciones en la que, sin embargo, salvó su ropa: «No considero que haya sido una decisión errónea (nombrar a Alberto Fernández)» sino «un acto inteligente». Además, calificó de «generosa» la decisión de que el Presidente «pudiera decidir libremente quién era su gabinete económico».

A continuación, la parrafada sobre la interna -que «no es pelea» sino «un debate de ideas»- en frases: «Yo dije que, si hay un gran crecimiento, que no lo aprovechen cuatro vivos». «Dije que tenemos que alinear precios de los alimentos, tarifas, servicios, salarios, jubilaciones, porque, si no, se lo van a quedar cuatro vivos».

«Dije, también, que los funcionarios que tuvieran miedo frente a los factores de poder se buscaran otro laburo, pero lo dije en 2020, no ahora».

«No lo dije porque sea la más viva; ocho años estuve en la Casa Rosada atajando penales y esquivando los tiros».

«Nunca decido las cosas a través de mis hormonas, sino de mis neuronas».

«Elegí a una persona que no representaba a ninguna fuerza de las que conformaban el frente y que, además, me había criticado fuertemente. ¿Alguien piensa que puedo decidir las cosas por enojo o una cuestión de poder?».

«No considero que haya sido una decisión errónea, fue un acto inteligente. Sí fue una acción generosa, creo, que quien resultó electo presidente pudiera decidir libremente quién era su gabinete económico».

Hablando de generosidades, relató que, cuando se fue Daniel Arroyo del Ministerio de Desarrollo Social, el Presidente le pidió a Máximo Kirchner que asumiera Andrés Larroque, pero que el entonces jefe del bloque del FdT en la Cámara de Diputados le dijo que no. «Que asuma Juanchi (Zabaleta)», dice Cristina que dijo MK.

Cristina llegó, al fin, al momento de explicar por qué «discute» con el Presidente. No pelea, debate, según había avisado. «El FMI -dijo- está exigiendo siempre devaluación permanente por arriba del índice del consumidor y la tasa de intereses por encima de eso. Con eso no va a haber crecimiento y baja de la inflación. La devaluación lo único que hace es mantener inercial la inflación. Por estas cosas discutimos y nos oponemos a algunas cosas. No por cuestiones de poder ni de caja o porque me miró mal o no me invitó a comer. Estas son las cosas que tenemos que debatir. Que nadie se haga la víctima, que acá la única víctima es quien no llega a fin de mes».

Enseguida, completó y puso el título definitivo: «Eso hay que debatir, no la boleta única, para devolver a la gente la esperanza y los anhelos, porque esa es mi mayor preocupación y, también, mi mayor sensación de amargura: creo que no le estamos haciendo honor a tanta confianza, esperanza y amor que nos depositaron».

Después, en lo que advirtió que sería «la última infidencia», reveló que le había avisado «a Alberto» que «venía una puja distributiva».

Te puede interesar

Prohíben la comercialización de un medicamento para bajar de peso

noticia001

Adorni habló sobre los viajes y propiedades que investiga la justicia

noticia001

Spagnuolo será indagado nuevamente por presunta corrupción en ANDIS

noticia001