La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió que el mundo enfrenta una de las mayores interrupciones del suministro de petróleo de la historia, en medio de la escalada del conflicto en Medio Oriente y las tensiones geopolíticas que afectan las rutas clave del comercio energético. Según los informes, el impacto podría provocar una fuerte reducción de la oferta global de crudo durante las próximas semanas.
El principal factor de preocupación es la crisis en torno al estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde normalmente circula cerca del 20 % del petróleo mundial. Las restricciones en el transporte marítimo y los ataques a infraestructuras energéticas en la región provocaron una caída abrupta del flujo de crudo, lo que amenaza con alterar el equilibrio del mercado energético internacional.
La AIE estima que el suministro global podría disminuir en hasta ocho millones de barriles diarios, lo que representa cerca del 8 % de la demanda mundial. Ante esta situación, los países miembros del organismo acordaron liberar 400 millones de barriles de reservas estratégicas para intentar estabilizar los precios y evitar un shock energético mayor.
En este contexto, el precio internacional del petróleo registró fuertes subas y los analistas advierten que la incertidumbre podría extenderse mientras continúe el conflicto en la región. Además del impacto en el mercado energético, los especialistas señalan que la crisis podría tener consecuencias en la inflación global y en el costo de combustibles y alimentos en distintos países.

