La tensión en el ámbito educativo argentino alcanza un punto crítico mientras los sindicatos docentes exigen un aumento salarial significativo antes del inicio del nuevo ciclo lectivo. La secretaria general del Centro de Docentes de Enseñanza Media y Superior (CEDEMS), en declaraciones a medios locales, ratificó la determinación del gremio de exigir un salario cercano a los $600.000 en las negociaciones paritarias.
«Siempre nuestra política es pedir un aumento salarial que llegue al piso de la Canasta Básica anunciada por el INDEC, que en enero se ubicó casi en los $600.000. Eso es lo que la asamblea aprobó, se trata de recuperar lo que perdimos y aparte tenemos congelado el salario desde noviembre del año pasado. Además, el no envío de los fondos del Incentivo Docente también está generando conflictividad», sostuvo la líder sindical, haciendo hincapié en la crítica situación económica que enfrentan los educadores.
La posibilidad de un paro en el inicio del ciclo lectivo se vislumbra como una realidad latente si las negociaciones no satisfacen las demandas de los docentes. Aunque no se ha confirmado la duración exacta del paro, la sindicalista señaló que la asamblea determinará esta medida, y están a la espera de las decisiones de las confederaciones a las que están afiliados.
En el mismo sentido, la titular de la Asociación de Educadores Provinciales (ADEP), Silvia Vélez, respaldó la exigencia de que ningún docente cobre menos que el valor de la Canasta Básica y dejó en claro que la decisión de realizar paro se tomará «oportunamente» en el congreso provincial del gremio.
El Gobierno de la Provincia ha convocado a los gremios docentes para retomar las negociaciones en el marco de la mesa paritaria 2024. Sin embargo, la incertidumbre persiste sobre si las propuestas gubernamentales serán suficientes para evitar una medida de fuerza que podría afectar el inicio del ciclo lectivo.
El conflicto no solo se centra en los salarios, sino que también abarca otros puntos como la distribución de fondos para los comedores escolares y la carga horaria mínima de los profesores. La situación demanda una pronta solución para garantizar un inicio de clases sin contratiempos y asegurar condiciones dignas para los educadores.

