La región de la Puna en Argentina enfrenta una crisis preocupante debido a la persistente sequía y el calor extremo, que están afectando gravemente al ganado y la producción local. En una reciente jornada de la Agencia Inta de Abra Pampa, en colaboración con grupos del programa Cambio Rural, se identificaron graves problemas en la salud y condición de los animales en una finca donde se realizó un pesaje de los mismos. En este sentido, detectaron una constitución insuficiente en los animales hembra de la región, lo que impediría que puedan gestar.
El ingeniero Agrónomo Dante Ríos, jefe de la Agencia de Extensión Rural Abra Pampa, explicó la gravedad de la situación asegurando que es la época más difícil del año y que ya no cuentan con agua en los campos, la producción y la oferta forrajera se encuentra al límite.
El ganado bovino criollo de la región, que cuenta con aproximadamente 15.000 cabezas en la cuenca de Miraflores, es uno de los más afectados, ya que su acceso al agua y pasto es limitado. Sin embargo, la sequía también ha impactado en el ganado ovino, caprino y camélido.
Ante esta crisis, los agricultores se ven obligados a recurrir a la suplementación con alimento balanceado, incluyendo el afrecho. Además, se buscan soluciones para evitar traslados innecesarios de los animales, ya que cada movimiento afecta la calidad, el estado de salud y la debilidad de las tropas. En las zonas más bajas, la falta de agua es aún más crítica, y se están haciendo esfuerzos para llevar agua con camiones del municipio. Por otro lado, en las zonas altas, la situación es desesperada, ya que la falta de agua y pasto está llevando a una extracción más fuerte de las cabezas de ganado.
La región de Abra Pampa alberga aproximadamente un millón de cabezas de ganado, incluyendo ovinos, caprinos, bovinos y camélidos. Sin embargo, la falta de asistencia gubernamental ha agravado la situación, y se desconoce cómo enfrentarán la próxima campaña 2023 – 2024, con dos meses más de sequía pronosticados.
Finalmente, también se destacó la importancia de agregar valor a la carne mediante la elaboración de productos cárnicos, como chacinados y embutidos, para evitar la saturación del mercado y los consiguientes precios bajos que afectan a los agricultores. Esta estrategia puede triplicar el valor de la carne y proporcionar ingresos diferenciales a los productores en tiempos de crisis.

