El Gobierno nacional, mediante la Secretaría de Transporte y Nación Servicios, oficializó recientemente una ampliación del saldo negativo permitido en la tarjeta SUBE, con el fin de brindar un margen de emergencia mayor para los usuarios del transporte público. La iniciativa quedó plasmada en la Resolución 12/2024, que fue publicada en el Boletín Oficial, y se aplica automáticamente sin necesidad de trámites adicionales por parte de los pasajeros.
El nuevo esquema fija un saldo negativo de -$1.200 para colectivos en todo el país, para los subtes de la Ciudad de Buenos Aires y para el transporte fluvial en el Delta bonaerense. Para los trenes del Área Metropolitana (líneas Mitre, Roca, Sarmiento, San Martín, Belgrano Norte y Sur) y el Tren del Valle de Neuquén, el límite será de -$650. La línea Urquiza, por su parte, mantiene un descubierto menor de -$480 hasta que concluya el recambio tecnológico de sus molinetes.
Según las autoridades, el objetivo de la medida es evitar que los pasajeros queden imposibilitados de viajar ante la falta de saldo, en especial considerando los frecuentes aumentos de tarifas. El sistema valida el viaje siempre que el valor del pasaje no supere el margen de descubierto permitido, y al recargar la tarjeta, lo primero que se descuenta es la deuda acumulada. Además, la ampliación responde a la necesidad de ajustar el mecanismo frente a la inflación y garantizar una continuidad mínima del servicio público.
Para los usuarios, esta modificación significa mayor flexibilidad en situaciones imprevistas, aunque no elimina la necesidad de mantener saldo disponible. En muchos casos, el descubierto cubre solo parte del boleto o ciertos recorridos, pero puede marcar la diferencia para no quedar varado. La medida entra en vigencia automáticamente, sin gestiones adicionales por parte de los titulares de la SUBE.

