El Gobierno nacional ha oficializado los montos mínimos y máximos que percibirán jubilados y pensionados a partir de mayo, con una medida que busca ajustar los haberes de manera más dinámica. La actualización de los montos se realizará mensualmente según la inflación de dos meses atrás, según lo establecido en el reciente Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 274/24, firmado por Mariano de los Heros, titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES).
A partir de mayo de 2024, el haber mínimo garantizado será de $190.141,60, mientras que el máximo alcanzará los $1.279.472,92. Sin embargo, esta nueva modalidad comenzará a regir en julio. Además, según lo establecido en el decreto, los jubilados y pensionados recibirán un adelanto del aumento correspondiente al mes siguiente, por lo que en mayo se adelantará el aumento de junio, siempre y cuando se conozca la inflación de abril.
Junto con los haberes, también se han definido nuevos montos para la Prestación Básica Universal (PBU), que desde mayo será de $86.981,11, y para la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que ascenderá a $152.113,28.
Sin embargo, las proyecciones del gobierno respecto a la inflación podrían afectar significativamente el poder adquisitivo de los jubilados en los próximos meses. Si se confirman las estimaciones de una inflación del 7,9% en mayo y del 6,2% en junio, se calcula que en tres meses de vigencia de esta nueva modalidad, la mayoría de los jubilados podrían enfrentar una disminución del 18% en su capacidad de compra en comparación con marzo.
Además, con la suposición de una inflación del 0% a partir de octubre, esta caída en el poder adquisitivo podría volverse permanente, ya que sin inflación no se producirían más aumentos de haberes.
Esta medida ha generado diversas opiniones entre los beneficiarios, algunos preocupados por el impacto en su economía y otros esperanzados en una mayor estabilidad en los pagos. Sin embargo, queda por ver cómo se desenvolverá realmente esta nueva forma de ajuste y cómo afectará a la calidad de vida de los jubilados y pensionados en lo que resta del año.

