El Gobierno argentino analiza tres mecanismos de asistencia financiera ofrecidos por Estados Unidos, en medio de la fuerte presión cambiaria y la caída de reservas. Según trascendió, las alternativas en estudio incluyen un swap cambiario de monedas, la compra de bonos soberanos argentinos por parte de organismos estadounidenses y un crédito puente a través del Fondo de Estabilización del Tesoro, que podría alcanzar hasta los 20.000 millones de dólares.
Las negociaciones se dan en un contexto de volatilidad financiera y tensiones políticas internas. Desde el Tesoro de EE. UU., el secretario Scott Bessent aseguró que “todas las opciones están sobre la mesa” y que se busca avanzar lo más rápido posible. Fuentes oficiales argentinas confirmaron que las tratativas están en curso y que se trabaja en paralelo con organismos multilaterales como el Banco Mundial, que recientemente anunció un aporte adicional de 4.000 millones de dólares.
El impacto de estas señales ya se reflejó en los mercados: el peso argentino mostró un repunte frente al dólar, luego de jornadas en las que el Banco Central debió utilizar miles de millones de reservas para contener la devaluación. También hubo mejoras en el valor de los bonos, impulsadas por las expectativas de un eventual rescate financiero.
De concretarse, la asistencia marcaría un hecho inédito en la relación bilateral, ya que Estados Unidos rara vez activa este tipo de mecanismos con economías emergentes. Sin embargo, la definición final dependerá de los detalles técnicos de cada opción, los plazos de ejecución y la aprobación política que requiera en Washington. Mientras tanto, el Gobierno argentino insiste en que estas gestiones son parte de una estrategia integral para estabilizar la macroeconomía.

