Distintas situaciones como los problemas económicos, la violencia social y la incertidumbre en el país están provocando un aumento significativo en los casos de estrés, angustia y depresión en la provincia de Jujuy. Estos problemas, que afectan tanto la salud física como mental, han llevado a un incremento en la cantidad de personas que buscan ayuda profesional en salud mental.
Según informaron las autoridades, el año pasado, solo el sistema público atendió a más de 150.000 personas en toda la provincia, lo que representa casi un tercio de la población. Lo que refleja la urgencia de reforzar el sistema de salud mental, tanto en el sector público como en el privado.
Yécora atribuyó este aumento a las políticas públicas implementadas por el Gobierno provincial, que buscan fortalecer la asistencia sanitaria. «Con el Plan estratégico 1 y 2 y el Plan de Salud Mental, hemos avanzado mucho, especialmente en la descentralización de la oferta y la ampliación de la capacidad de atención a pacientes en toda la provincia», destacó. Estas medidas han permitido una mayor cobertura en todo el territorio, facilitando el acceso a los servicios de salud mental.
En este marco, es fundamental generar herramientas de promoción y prevención para evitar que estos problemas se conviertan en cuadros patológicos de estrés, depresión y otros trastornos. La implementación de estrategias preventivas puede ayudar a reducir la carga sobre el sistema de salud y mejorar la calidad de vida de los ciudadanos.
La creciente demanda de servicios de salud mental en Jujuy subraya la necesidad de continuar fortaleciendo el sistema de salud y de desarrollar programas de apoyo y prevención que aborden las causas subyacentes de la angustia y la depresión.

