A pocos días del Día del Niño, que se celebrará el domingo 16 de agosto, la industria juguetera argentina atraviesa un escenario complicado. Durante el primer semestre de 2026, las ventas registraron una caída del 10%, mientras fabricantes y comercios enfrentan menor demanda, exceso de stock y consumidores cada vez más concentrados en promociones y productos económicos.
El NOA, entre las regiones más afectadas
La situación presenta importantes diferencias según la zona del país. Desde la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) señalaron que Mendoza, el NEA y el NOA aparecen entre las regiones más golpeadas, donde al retroceso del consumo se suma la presión del contrabando sobre los comercios formales. En contraste, Neuquén mantiene un mejor nivel de ventas.
El deterioro también se observa en las jugueterías de barrio. Según fuentes del sector, decenas de locales cerraron o migraron exclusivamente a la venta online durante los últimos dos años y medio. A esto se agrega el crecimiento de las compras puerta a puerta y de canales informales, que generan preocupación tanto por la competencia como por los controles de seguridad de los productos que ingresan al país.
Fábricas trabajan al 30% de su capacidad
La crisis también alcanza a la producción nacional: actualmente cinco fábricas se encuentran en proceso de cierre y el sector opera alrededor del 30% de su capacidad instalada. Además, parte del fuerte ingreso de juguetes importados durante 2025 dejó mercadería acumulada que este año debió ser liquidada incluso a pérdida.
Pese al panorama, las expectativas están puestas en los días previos al Día del Niño, una fecha que concentra cerca del 60% de las ventas anuales del sector. Las jugueterías esperan que descuentos, promociones bancarias y facilidades de pago permitan recuperar parte de la actividad, aunque desde la industria anticipan un consumidor más cuidadoso y orientado principalmente hacia los productos de menor precio.

