El dolor de hombro es una molestia frecuente que puede aparecer por una lesión, sobrecarga, movimientos repetitivos o problemas en músculos, tendones y articulaciones. Entre las causas más habituales se encuentran la tendinitis o bursitis del manguito rotador, aunque también puede deberse a artritis, desgarros de tendones, luxaciones, fracturas, mala postura o el denominado “hombro congelado”. En algunos casos, incluso, el dolor puede originarse en otra zona del cuerpo, como el cuello.
El tratamiento dependerá del origen y la intensidad de las molestias. En cuadros leves se recomienda mantener el hombro en movimiento de manera suave, evitar temporalmente las actividades que aumenten el dolor y utilizar frío o calor. Los profesionales también pueden indicar analgésicos o antiinflamatorios, fisioterapia y, dependiendo del diagnóstico, infiltraciones con corticosteroides. Los casos más graves o aquellos que no responden a otros tratamientos pueden requerir una intervención quirúrgica.
Los ejercicios cumplen un papel importante tanto en la recuperación como en la prevención de nuevas molestias. Entre los utilizados se encuentran los movimientos pendulares, estiramientos en la pared, ejercicios de rotación interna y externa, retracción de los omóplatos y ejercicios isométricos. El objetivo es recuperar progresivamente la movilidad y fortalecer los músculos del hombro y la escápula, aunque el tipo y la intensidad deben adaptarse a cada lesión. Si el ejercicio provoca dolor durante o después de realizarlo, puede ser necesario modificar el movimiento o reducir la resistencia.
Los especialistas recomiendan consultar a un profesional cuando el dolor empeora, persiste durante varias semanas o dificulta considerablemente el movimiento del brazo. También requiere atención rápida si apareció después de una caída o accidente, existe una deformación o hinchazón importante, pérdida de sensibilidad, hormigueo persistente, fiebre o imposibilidad para mover el brazo. Determinar correctamente la causa permite elegir el tratamiento y los ejercicios adecuados y evitar que una lesión se agrave.

