La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) ha emitido una advertencia sobre la rabia, una enfermedad viral que afecta el sistema nervioso central de los mamíferos, incluyendo a los seres humanos. La rabia es catalogada como una «enfermedad zoonótica» debido a su transmisión de animales a humanos, y se propaga a través de heridas de mordeduras.
Según estimaciones de la OMSA, alrededor de 59.000 personas pierden la vida cada año debido a esta mortal enfermedad, que tiene una tasa de mortalidad cercana al 100 por ciento tanto en humanos como en animales. Alarmantemente, el 99 por ciento de los casos de contagio en humanos se relacionan con mordeduras de perros infectados.
La transmisión de la rabia puede ocurrir incluso antes de que el animal muestre signos clínicos de la enfermedad. Por esta razón, se enfatiza la importancia de evitar el contacto con animales silvestres y perros desconocidos para prevenir contagios.
La vacunación de las mascotas contra la rabia es una medida fundamental para su control. En el caso de los humanos, la inmunización se aplica en situaciones de exposición a mordeduras y también de manera preventiva. Esto significa que en ocasiones se administra la vacuna incluso antes de obtener los resultados de la prueba en el animal mordedor.
Para concluir, en caso de mordeduras de animales, ya sean domésticos o silvestres, es esencial llevar a cabo una investigación exhaustiva. Ante cualquier incidente de este tipo, se recomienda buscar atención médica inmediata y consultar a un veterinario para que examine al animal implicado. La prevención y la rápida respuesta son claves para combatir esta letal enfermedad.

