El uso de inyecciones para adelgazar, basadas en fármacos como la semaglutida o la liraglutida, se ha expandido en todo el mundo como tratamiento contra la obesidad y el sobrepeso. Estos medicamentos imitan una hormona intestinal que regula el apetito, reduce la sensación de hambre y ayuda a disminuir la ingesta de alimentos, lo que favorece la pérdida de peso cuando se combina con dieta y ejercicio. Inicialmente fueron desarrollados para tratar la diabetes tipo 2, pero su eficacia para bajar de peso impulsó su popularidad en los últimos años.
Diversos estudios científicos revelaron que el impacto de estas inyecciones no es igual en hombres y mujeres. Una investigación que analizó 64 ensayos clínicos con más de 19.000 pacientes encontró que las mujeres pierden, en promedio, cerca del 10,88 % de su peso corporal, mientras que en los hombres la reducción ronda el 6,78 %. Los especialistas señalan que esta diferencia podría explicarse por factores hormonales, como la interacción con el estrógeno, así como por variaciones en el metabolismo y el peso corporal promedio.
Además de la pérdida de peso, los medicamentos pueden provocar efectos secundarios. Entre los más comunes se encuentran náuseas, vómitos o problemas digestivos, aunque algunas investigaciones también analizan posibles riesgos más poco frecuentes, como alteraciones visuales o efectos psicológicos. Por esa razón, agencias regulatorias internacionales recomiendan que estos tratamientos se utilicen bajo supervisión médica y solo en pacientes que cumplan con criterios clínicos específicos.
Otro aspecto que preocupa a los especialistas es que los resultados pueden revertirse si el tratamiento se interrumpe. Estudios recientes indican que muchas personas recuperan peso luego de dejar las inyecciones, incluso a un ritmo más rápido que quienes abandonan una dieta convencional. Por ello, los expertos sostienen que estos medicamentos deben considerarse parte de un tratamiento integral contra la obesidad, que incluya cambios sostenidos en la alimentación y la actividad física.

