El paro de controladores aéreos iniciado esta semana por la Asociación Técnicos y Empleados de Protección y Seguridad a la Aeronavegación (ATEPSA) ya está generando demoras, reprogramaciones y algunas cancelaciones de vuelos en todo el país, en momentos clave de la temporada alta de verano y las fiestas de fin de año. La medida de fuerza, que se extenderá hasta el 29 de diciembre, afecta principalmente a los vuelos nacionales y preocupa tanto a las aerolíneas como a los pasajeros que tenían planificados viajes en estas fechas.
En Jujuy, el impacto se siente en el Aeropuerto Gobernador Horacio Guzmán, donde los vuelos programados para las franjas horarias en que los controladores no estarán prestando servicio pueden sufrir retrasos o cancelaciones, en particular durante la tarde y en los días de mayor tránsito aéreo. Esta situación obliga a quienes viajaban desde o hacia la provincia a consultar constantemente el estado de sus vuelos y prever posibles contratiempos en sus itinerarios
El conflicto tiene su origen en reclamos laborales y salariales con la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA), según explican desde el gremio, que denuncia incumplimientos en paritarias, reincorporación de despedidos y condiciones laborales, entre otros puntos. A diferencia de medidas anteriores que sólo afectaron la aviación de carga, estas acciones impactan de lleno en el transporte de pasajeros en una temporada que tradicionalmente atrae a muchos jujeños y turistas.
La posibilidad de retrasos prolongados en los vuelos desde y hacia Jujuy también tiene un efecto indirecto sobre el turismo local y los servicios vinculados (como hoteles, transporte terrestre y excursiones). En una provincia donde el turismo se intensifica con la llegada del verano y las fiestas, estas interrupciones aéreas representan un desafío adicional para viajeros y operadores turísticos que dependen de la conectividad aérea para sus actividades.

