A pesar del encuentro entre el Ministerio de Salud y los médicos residentes del Hospital Garrahan, el conflicto salarial sigue sin solución. El Gobierno propuso abrir una mesa de trabajo y evalúa implementar un plus “por productividad”, pero no presentó una propuesta concreta de aumento. Los trabajadores, en cambio, confirmaron que continuarán con las medidas de fuerza.
El Ministerio de Salud informó que la mejora en los ingresos podría financiarse con recursos propios del hospital, que se sumarían a los $200 mil mensuales que ya perciben los residentes. Sin embargo, condicionaron el avance del diálogo al levantamiento del paro, algo que los profesionales rechazaron. «Nuestros salarios no alcanzan para cubrir las necesidades básicas», señalaron en un comunicado.
Mientras tanto, el Gobierno nacional volvió a cuestionar la protesta. El vocero presidencial, Manuel Adorni, vinculó el reclamo con la inminente implementación de un sistema biométrico de control de asistencia. “No es casual que esto ocurra ahora”, afirmó en conferencia de prensa, y aseguró que no hay desfinanciamiento, sino una mala administración de los recursos del hospital.
Desde la gestión sanitaria insistieron en que el problema no es la falta de fondos, sino que “el dinero no está llegando donde tiene que llegar”, en referencia al manejo interno de los recursos. Sin avances concretos en la negociación y en un contexto de creciente tensión, los trabajadores del Garrahan anunciaron que seguirán movilizados en reclamo de una recomposición salarial justa.

