Un grupo de investigadores desarrolló un innovador dispositivo capaz de eliminar microplásticos del agua, una tecnología que podría ayudar a reducir la contaminación en mares y ríos. Los microplásticos —fragmentos de plástico menores a cinco milímetros— se han convertido en uno de los contaminantes más extendidos del planeta, ya que provienen de la degradación de residuos plásticos y de fibras sintéticas que terminan en los sistemas hídricos.
El nuevo sistema funciona mediante un líquido magnético conocido como ferrofluido, compuesto por nanopartículas que se adhieren a los microplásticos presentes en el agua. Una vez que estas partículas se agrupan, pueden retirarse fácilmente mediante imanes, separándolas del agua sin generar residuos adicionales. Las pruebas realizadas demostraron que este método puede eliminar hasta el 99,9% de los microplásticos en pocos segundos.
Los científicos explicaron que este tipo de tecnología podría aplicarse tanto en ríos como en océanos, e incluso en sistemas de tratamiento de agua potable. El proceso también permite reutilizar el líquido magnético después de cada operación, lo que lo convierte en una alternativa eficiente y de bajo impacto ambiental frente a otros métodos de filtración.
La contaminación por microplásticos es considerada una de las amenazas ambientales más preocupantes de las últimas décadas, ya que estas partículas pueden ingresar en la cadena alimentaria y afectar tanto a la fauna marina como a los seres humanos. Por ello, avances tecnológicos como este dispositivo representan un paso importante en la búsqueda de soluciones para reducir la presencia de plásticos en los ecosistemas acuáticos.

