El primer aguinaldo del año, conocido formalmente como Sueldo Anual Complementario (SAC), deberá abonarse antes del 30 de junio, conforme lo establece la Ley 23.041. Esta retribución corresponde al 50% del salario mensual más alto percibido entre enero y junio, y alcanza tanto a trabajadores en relación de dependencia como a jubilados y pensionados. Muchas empresas optan por adelantar el pago a la semana del 23 para facilitar su gestión administrativa.
La normativa también contempla un plazo de gracia de hasta cuatro días hábiles después del vencimiento, por lo que, en 2025, el pago podría efectuarse hasta el viernes 4 de julio sin incurrir en sanciones. El aguinaldo representa un alivio económico clave para millones de hogares, especialmente frente al aumento del costo de vida.
En diciembre se repetirá el esquema con el segundo pago del SAC, que deberá realizarse antes del 18. Como en junio, el monto se calcula en base al sueldo más alto del semestre, en este caso entre julio y diciembre. El objetivo es brindar respaldo financiero para afrontar los gastos de fin de año, y su incumplimiento puede derivar en reclamos legales.
No todos los trabajadores acceden a este beneficio. El aguinaldo está destinado únicamente a quienes cuentan con empleo formal, lo que deja excluidos a monotributistas, trabajadores informales y profesionales independientes. Esta limitación refleja las desigualdades del mercado laboral argentino, donde la formalidad continúa siendo una condición clave para acceder a derechos sociales básicos.

