Este lunes, el Gobierno oficializó la declaración del transporte aéreo civil y comercial como servicio esencial a través del decreto 825/2024, publicado en el Boletín Oficial. La medida se tomó en medio de un conflicto gremial en el sector aeronáutico, que ha generado múltiples inconvenientes para los pasajeros en los últimos días.
El conflicto, protagonizado por los pilotos y trabajadores de la Asociación Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Asociación Argentina de Aeronavegantes (AAA), derivó en una huelga de 24 horas el pasado viernes, afectando a 37 mil pasajeros y 319 vuelos en los aeropuertos de Aeroparque y Ezeiza. La protesta se centró en reclamos salariales, lo que llevó a miles de personas a sufrir demoras y cancelaciones.
El decreto argumenta que el transporte aéreo es una industria vital para la economía nacional, destacando su importancia para asegurar la conectividad entre las provincias y la relación del país con el exterior. Asimismo, subraya la necesidad de garantizar un servicio mínimo durante los conflictos laborales en sectores esenciales para evitar daños irreversibles o riesgos para la salud y seguridad pública.
La norma establece que las medidas de acción directa, como las huelgas, deberán ser preavisadas con al menos cinco días de anticipación, y las partes involucradas deberán acordar los servicios mínimos que se mantendrán durante el conflicto. En caso de no llegar a un acuerdo, la Autoridad de Aplicación será la encargada de determinar los servicios esenciales, asegurando un nivel de operación mínimo del 50%.
Finalmente, el decreto también prohíbe que las asambleas gremiales interrumpan la prestación normal del servicio aeronáutico, estableciendo límites a las acciones que afecten el funcionamiento de este sector clave para el país.

