El Gobierno nacional oficializó una nueva actualización en las tarifas de gas que comenzará a regir desde el 1° de abril en todo el país, en el marco del proceso de recomposición del sistema energético y la reducción progresiva de subsidios. La medida fue publicada en el Boletín Oficial mediante resoluciones del ente regulador, estableciendo los nuevos cuadros tarifarios para distribuidoras y usuarios residenciales y comerciales.
Según se informó, el impacto en las facturas será variable según el nivel de ingresos y el consumo de cada hogar, ya que continúa vigente el esquema de segmentación y subsidios. En algunos casos, los usuarios con asistencia estatal mantendrán bonificaciones, mientras que quienes no cuentan con subsidios sentirán con mayor fuerza el ajuste en sus boletas.
En términos generales, los incrementos responden a una política de actualización periódica de tarifas, que busca reflejar los costos reales del servicio. Algunas estimaciones privadas señalan que el ajuste rondaría valores moderados —en torno al 1% al 2% en ciertos segmentos—, aunque el resultado final dependerá de múltiples factores, como el precio del gas en el sistema y el tipo de cambio.
De esta manera, abril llegará con un nuevo movimiento en las tarifas energéticas, en un contexto de reordenamiento del esquema de subsidios y costos del sector. El Gobierno sostiene que estas medidas apuntan a equilibrar las cuentas del sistema sin descuidar a los sectores más vulnerables, aunque el impacto en el bolsillo de los usuarios continuará siendo un tema central en la economía cotidiana

