El Día del Corazón, el 29 de septiembre, promueve la conciencia sobre la importancia de cambiar el estilo de vida para reducir estos riesgos. La mayoría de las muertes cardiovasculares se vinculan con factores de riesgo como hipertensión, colesterol alto, tabaquismo, diabetes, obesidad, estrés y sedentarismo.
El sedentarismo y el sobrepeso son factores modificables. Se recomienda realizar 30 minutos de actividad física diaria, como caminar, andar en bicicleta o correr, así como usar escaleras y tomar descansos si se trabaja frente a la computadora.
Una alimentación saludable incluye frutas, verduras, carnes magras, evitar panes, pizza, facturas, fiambres y bebidas azucaradas, e ingerir suficiente agua. Dejar de fumar reduce el riesgo cardiovascular, y controlar la presión arterial es esencial, ya que la hipertensión está en aumento en Argentina. Evitar añadir sal a las comidas también es aconsejable. El poder de mantener un corazón sano está en manos de cada individuo a través de pequeños cambios en la vida cotidiana.

