Tras el fracaso de la sesión impulsada por la oposición para interpelar a Manuel Adorni, la Cámara de Diputados volverá a reunirse este miércoles desde las 12 con el objetivo de avanzar en dos proyectos centrales para el Gobierno nacional: el régimen conocido como Súper RIGI y el acuerdo de pago a dos fondos buitre.
La sesión estará marcada por la presencia de Adrián Ravier, diputado nacional por La Pampa y flamante vocero presidencial en reemplazo de Manuel Adorni. Aunque su renuncia a la banca ya se da por descontada, en el oficialismo todavía no estaba definido si la formalizará durante la jornada o más adelante.
El motivo principal es la necesidad de asegurar el quórum. En La Libertad Avanza temen quedar por debajo de los 129 legisladores necesarios para abrir el debate si se produce un intervalo entre la salida de Ravier y la jura de su reemplazante, el bullrichista Martín Matzkin.
Uno de los puntos principales del temario será el proyecto de Súper RIGI para nuevas actividades económicas, una iniciativa que prevé beneficios por 30 años para inversiones de gran escala vinculadas a sectores industriales, tecnológicos y de infraestructura digital estratégica.
La propuesta alcanza a proyectos con inversiones mínimas de USD 1.000 millones, con la exigencia de desembolsar al menos el 20% durante los primeros dos años. El texto tuvo modificaciones durante su tratamiento en comisión, lo que permitió al oficialismo sumar acompañamientos del PRO, la UCR, el MID y aliados provinciales. En caso de obtener media sanción, será girado al Senado.
El otro proyecto que buscará aprobar el oficialismo es el acuerdo de pago a los fondos Bainbridge Ltd. y Attestor Value Master Fund, por un monto de USD 171 millones, correspondiente a bonos en default de 2001.
La iniciativa ya fue aprobada por el Senado con 40 votos a favor y 22 en contra y debe ser ratificada por Diputados antes del 30 de junio, plazo fijado en el marco del litigio judicial en Estados Unidos. Según el oficialismo, el acuerdo busca evitar nuevas acciones de embargo sobre activos argentinos.
Con esta sesión, el Gobierno intentará recuperar el control de la agenda legislativa luego de la ofensiva opositora por el caso Adorni, quien continúa siendo investigado por la Justicia por presunto enriquecimiento ilícito. La oposición, en tanto, no logró reunir el quórum necesario para avanzar con la interpelación y una eventual moción de censura contra el jefe de Gabinete.

