El Gobierno argentino suspendió este lunes el aumento de la tarifa de gas que estaba programado para mayo, según se publicó en la última edición del Boletín Oficial. La medida, adoptada a través de la resolución 224/2024 firmada por el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), Carlos Alberto María Casares, tiene como objetivo «consolidar el proceso de desinflación».
La resolución explica que es «razonable y prudente postergar en el mes de mayo la aplicación efectiva de las actualizaciones dispuestas en las resoluciones de los Entes antes señaladas y los aumentos del PEST correspondiente a energía eléctrica y del PIST en el gas”. En consecuencia, se decidió mantener inalterados los Cuadros Tarifarios de Transición y de Tasas y Cargos por Servicios vigentes desde el 3 de abril de 2024, siguiendo una instrucción del Ministerio de Economía.
Semanas atrás, el Gobierno ya había decidido frenar los ajustes que implicaban subas de entre el 10 y el 12 por ciento para las distribuidoras de energía eléctrica y gas y para las transportistas de gas, lo que representaba un incremento cercano al 5 por ciento en las facturas finales de estos servicios. Desde enero, las tarifas de luz y gas han acumulado un alza del 150 y 450 por ciento, respectivamente.
El ministro de Economía, Luis Caputo, determinó mantener las tarifas congeladas para contribuir a la desaceleración inflacionaria. En abril, el Gobierno también suspendió la aplicación de una fórmula indexatoria en las tarifas de colectivos y trenes en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires).
Sin embargo, desde el 6 de mayo, el boleto de tren en el AMBA aumentó un 54 por ciento. Las líneas afectadas incluyen Sarmiento, Roca, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte, Urquiza y Tren de la Costa. Los precios quedaron en 200 pesos para la primera sección, 260 pesos para la segunda y 320 pesos para la tercera con la tarjeta SUBE registrada. Sin la tarjeta registrada, el costo es el doble, y algo menos de la mitad con la tarifa social.

