El gobierno argentino ha implementado una estrategia conjunta entre el Banco Central y el Ministerio de Economía para frenar la escalada del dólar, que había generado tensión en los mercados. Esta medida se tomó después de que la divisa superara los $1.300 el martes, provocando preocupación. La intervención incluyó la subida de tasas de interés y una importante compra de dólares, buscando estabilizar el tipo de cambio y evitar una mayor presión sobre la moneda local.
Para lograr este objetivo, el Banco Central repitió su táctica de elevar las tasas en el mercado de Pases, una medida diseñada para absorber pesos de los bancos y reducir el exceso de liquidez que podría alimentar la demanda de dólares. Paralelamente, el Ministerio de Economía llevó a cabo una licitación de deuda fuera de lo programado, ofreciendo tasas más atractivas para captar $4,7 billones. Estas acciones buscan retirar los pesos excedentes que surgieron tras el desmantelamiento de las Letras Financiadas (LeFi), un proceso que había dejado una cantidad considerable de dinero en circulación.
Además de las medidas monetarias, el Ministerio de Economía realizó una compra de US$ 500 millones en una operación «en bloque», es decir, por fuera del mercado oficial de cambios. Esta adquisición permitió que las reservas del Banco Central aumentaran significativamente, pasando de US$ 39.060 millones a US$ 39.551 millones en un solo día, fortaleciendo la posición del país frente a la volatilidad cambiaria. La combinación de estas estrategias apunta a poner un freno a la subida del dólar, que en lo que va del mes acumula un incremento de casi el 5%.
Las acciones del gobierno parecen haber tenido un efecto positivo. Aunque el dólar mayorista subió levemente, cerró a $1.262, mientras que el dólar blue retrocedió notablemente, perdiendo $45 y finalizando la jornada en $1.295, por debajo de la barrera de los $1.300. Las autoridades han aclarado que la reapertura de los pases es una medida transitoria, destinada a manejar la situación de liquidez actual hasta que se normalice el mercado. Esta intervención coordinada subraya el compromiso del gobierno en mantener la estabilidad económica y controlar la inflación.

