Investigadores del CONICET y de la Universidad Nacional de La Plata desarrollaron un método innovador y de bajo costo para eliminar arsénico y nitrato del agua destinada al consumo humano. El hallazgo busca ofrecer una solución accesible a comunidades rurales y zonas con escasos recursos, donde la contaminación del agua subterránea representa un grave problema de salud pública.
El procedimiento utiliza carbón vegetal obtenido a partir de residuos orgánicos, como cáscaras de semillas o restos de poda, que luego se someten a un tratamiento químico y térmico para potenciar su capacidad de adsorción. Este material actúa como un filtro natural capaz de retener los compuestos tóxicos presentes en el agua, reduciendo las concentraciones de arsénico y nitrato hasta en un 50 %.
Además de su eficacia, el método se destaca por su sustentabilidad y bajo costo de producción, ya que aprovecha desechos vegetales y no requiere equipamiento complejo. Esto permite su aplicación en contextos rurales, escuelas o pequeñas comunidades, sin necesidad de grandes inversiones ni conocimientos técnicos avanzados.
Los investigadores destacaron que todavía se deben realizar pruebas de campo para determinar la durabilidad del material y su capacidad de regeneración. Sin embargo, el avance representa una alternativa prometedora para garantizar agua segura en regiones afectadas por la contaminación, como el noroeste y centro de Argentina, donde los niveles de arsénico en pozos superan los límites recomendados por la Organización Mundial de la Salud.

