Un truco sencillo y gratuito puede mejorar la sensación de rendimiento en los teléfonos con Android sin instalar ninguna aplicación adicional ni recurrir a ajustes avanzados. La clave está en reducir o desactivar las animaciones del sistema —las transiciones visuales que se ven al abrir apps, cambiar de pantalla o realizar acciones cotidianas— algo que puede hacer que el dispositivo responda con mayor rapidez perceptible, especialmente en modelos con hardware limitado o más antiguos.
Este ajuste no se encuentra en los menús habituales, sino en las Opciones de desarrollador del sistema. Para activar ese menú oculto, los usuarios deben ir a “Ajustes” → “Acerca del teléfono” y tocar siete veces el “Número de compilación”, hasta que aparezca un mensaje indicando que las opciones de desarrollador están habilitadas. Luego, en ese nuevo apartado buscan la sección de “Dibujo” o “Drawing” y localizan tres parámetros: Escala de animación de ventana, Escala de animación de transición y Escala de duración de animación.
Una vez allí, lo recomendado por expertos en tecnología es bajar estas escalas a 0.5x o incluso desactivarlas, lo cual hace que las animaciones sean más cortas o inexistentes y da la sensación de que las acciones se realizan de inmediato. Este cambio reduce los retrasos visuales que ocurren durante la navegación y puede hacer que el celular se sienta “más rápido”, aunque no aumente la potencia real del hardware.
Especialistas señalan que este truco —junto con otras prácticas como mantener el sistema y las apps actualizadas o liberar espacio de almacenamiento— es uno de los mejores métodos para optimizar un Android lento sin coste alguno. Además, el ajuste es reversible: si al usuario no le gusta la experiencia sin animaciones, puede restaurar los valores originales en cualquier momento.

