El Gobierno nacional oficializó este martes un nuevo régimen para los viajes oficiales al exterior de los funcionarios públicos, con el objetivo de reducir gastos, simplificar trámites y limitar la cantidad de integrantes de las comitivas que representan al Estado en eventos internacionales. La medida fue formalizada a través de la Decisión Administrativa 9/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno.
Una de las principales modificaciones es la limitación de las delegaciones oficiales a un sólo funcionario por evento o actividad internacional, salvo que se justifique expresamente la necesidad de sumar más integrantes. Además, se reestructuró el sistema de autorizaciones para viajes: los traslados al exterior de ministros, secretarios de la Presidencia y otros rangos superiores deberán ser autorizados directamente por el jefe de Gabinete, mientras que para cargos de menor jerarquía la aprobación corresponderá a ministros, secretarios o titulares de organismos según su nivel.
La nueva normativa también clasifica a los funcionarios en distintos grupos para regular el uso de pasajes aéreos, restringiendo la posibilidad de viajar en clase ejecutiva a los cargos de más alta jerarquía. El Grupo A, que incluye al jefe de Gabinete, ministros y otras autoridades superiores, podrá acceder a pasajes en clase ejecutiva, mientras que el Grupo B y los grupos inferiores deberán utilizar preferentemente la clase económica, con excepciones muy limitadas por razones de salud, seguridad o productividad debidamente justificadas.
El Gobierno explicó que estas medidas buscan optimizar la gestión de los recursos del Estado nacional, agilizar los circuitos administrativos y promover una administración más eficiente y austera. La norma entró en vigencia desde su publicación y establece que cualquier cambio de clase en los pasajes deberá ser afrontado por el propio funcionario, sin generar gastos adicionales para el Estado.

