En un partido lleno de emociones, Estudiantes se convirtió en finalista de la Copa de la Liga tras empatar 1-1 con Boca en la segunda semifinal. Luego, en la definición por penales, el equipo de Eduardo Domínguez se impuso 3-1, asegurándose un lugar en la gran final contra Vélez, que se disputará el próximo domingo en Santiago del Estero.
El encuentro estuvo marcado por la intensidad desde el principio, con ambos equipos buscando la victoria. Boca tomó la delantera en el primer tiempo con un gol de Merentiel, pero en la segunda mitad, Estudiantes emparejó el marcador gracias a un penal convertido luego de una polémica jugada que terminó con la expulsión de Cristian Lema.
En la definición desde los doce pasos, la figura fue el arquero de Estudiantes, Matías Mansilla, quien detuvo los remates de Cavani y Figal. Aunque Merentiel estrelló su disparo en el travesaño, los goles de Mancuso, Carrillo y Méndez fueron suficientes para asegurar la victoria del Pincha.
Tras el partido, Mansilla expresó su alegría por el triunfo: «Es un partido soñado y buscado. Trabajo todos los días para esto. Las cosas que pasé en el ascenso me hacen disfrutar cada día de jugar en Primera. Esto es para mi familia, que siempre está conmigo».
Por su parte, José Sosa destacó el esfuerzo del equipo y contó que lo vivieron con mucha emoción y anciedad: «Veníamos haciendo un trabajo muy bueno desde el año pasado y esto nos da fuerzas para demostrar que estudiantes está a la altura y para pelear grandes cosas». Por su parte, Guido Carrillo advirtió que aún no han ganado nada: «Es un paso más. Aún no ganamos nada».
Con esta victoria, Estudiantes se prepara para enfrentar a Vélez en una final que promete ser emocionante y repleta de acción.

