En el marco del paro por tiempo indeterminado que se está llevando a cabo en la provincia desde la semana pasada, Gerardo Morales, gobernador de la provincia, brindó una conferencia de prensa a horas de la mañana. Morales expresó su apoyo al justo reclamo de los docentes, reconociendo la difícil situación económica que atraviesan y lamentando los efectos de la inflación en el poder adquisitivo de los trabajadores. Aunque reconoció que la propuesta salarial presentada es insuficiente, destacó que es lo máximo que el gobierno ofrecerá e informó que se continuarán las negociaciones en julio.
El gobernador dejó claro que, en caso de que los docentes no regresen a trabajar, se les descontarán los días de huelga y el presentismo. No obstante, elogió la forma pacífica en la que los docentes expresaron su descontento y aseguró que su gobierno respeta el derecho a la manifestación.
Por otro lado, aprovechó la ocasión para criticar a los grupos políticos que utilizan el reclamo docente con fines partidistas y desviando la atención de los verdaderos problemas. Asimismo, anunció que realizará cambios en el Ministerio para asegurarse de que los funcionarios atiendan adecuadamente las necesidades de los docentes.
En cuanto a la Reforma Constitucional, que causó gran descontento los últimos días, Morales afirmó que sigue en marcha y se comenzará a votar próximamente. Destacó que la reforma es parcial y no afectará el artículo N°32 que garantiza el derecho a la protesta. También mencionó algunos aspectos clave de la reforma, como la eliminación de los indultos para casos de corrupción y abusos, la protección del medio ambiente y la creación del Consejo de la Magistratura.
El gobernador concluyó haciendo hincapié en su compromiso de mejorar la calidad institucional y destacó que las medidas propuestas en la Reforma Constitucional fueron respaldadas por el pueblo en las elecciones. Asimismo, expresó su disposición a escuchar a los sindicatos de la administración pública provincial y reconoció que muchos gremios tienen razón en sus reclamos salariales debido a la difícil situación económica que atraviesa el país.

