Si hablamos del origen de esta tradición, no se puede dejar de lado lo acontecido en 1949 cuando San Salvador se convirtió por decisión ministerial de la Nación, la sede de la Fiesta de la Juventud. En aquel entonces, delegaciones de todo el país llegaron a Jujuy para compartir actividades deportivas y culturales, que incluyeron la actualización de artistas reconocidos de todo el país.
Para que fuese broche de oro de aquellas jornadas, fue la elección de la Reina, circunstancias que animo al Estudiante a elegir representantes entre las que ya había sido consagradas en los colegios. Así fue que María del Carmen Cantero, representante del Anexo Comercial del Colegio Nacional Nro. 1, se convirtió en la primera reina jujeña. La soberana fue conducida hasta la casa de gobierno en un “carroza” adornada con elementos de yeso y flores naturales.
Este sería el primer paso de una fiesta que comenzó su etapa de gloriosa en el año 1952, época en la que ya existía el colegio Nacional, la escuela de manualidades, industrial, el colegio salvador, y el colegio Santa Bárbara. La FNE fue tomando fuerza y notoriedad nacional gracias al esfuerzo y entusiasmo de los estudiantes jujeños y el apoyo gubernamental después.

