En conmemoración al nacimiento del Dr. Bernardo Houssay, pionero argentino galardonado con el Premio Nobel de Fisiología y Medicina en 1947, se conmemora el Día del Investigador y la Investigadora Científica. Houssay, visionario de su tiempo, abogaba por el avance científico y cultural como legado para la humanidad, una visión que resonaría fuertemente en el contexto actual.
Como un acto premonitorio muchas décadas atrás, Bernardo Houssay decía: “No deseo estatuas, placas, premios, calles o institutos cuando muera. Mi voluntad es que no se haga nada de eso. Mis esperanzas son otras. Deseo que mi país contribuya al adelanto científico y cultural del mundo actual, que tenga artistas, pensadores y científicos que enriquezcan nuestra cultura y cuya obra sea beneficiosa para nuestro país, nuestros compatriotas y la especie humana”.
El ganador del primer Premio Nobel en Ciencias de América Latina e impulsor de la creación del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) jamás imaginó que en 2020 viviríamos la pandemia de Covid 19. Pero ya sabía que la labor de científicos y científicas argentinas sería siempre fundamental y que el arte debía acompañar.
En un momento en que la sociedad enfrenta desafíos sin precedentes, el legado de Bernardo Houssay cobra una relevancia renovada. Su visión de un país con artistas, pensadores y científicos comprometidos en enriquecer la cultura y beneficiar a la humanidad resuena como un faro de esperanza en medio de la adversidad

