El 17 de agosto marca un nuevo aniversario del fallecimiento del General José de San Martín, el Libertador de América y prócer máximo argentino. En 1850, San Martín falleció en su residencia de Boulogne-sur-Mer, Francia, rodeado de sus seres queridos. Treinta años después, en 1880, sus restos fueron repatriados y actualmente descansan en un mausoleo en la Capilla Nuestra Señora de la Paz en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires.
San Martín, conocido como el “Padre de la Patria” en Argentina, es recordado no solo por su rol crucial en la independencia de Argentina, Chile, y Perú, sino también como una figura central en la construcción de la identidad nacional. Su vida y legado no solo representan una gesta militar, sino que se inscriben en la narrativa fundacional que ha formado nuestra comunidad y nuestra historia como nación.
En Chile, San Martín es honrado con el grado de Capitán General por su ejército, y en Perú se le otorgan los títulos de “Fundador de la Libertad del Perú”, “Fundador de la República” y “Generalísimo de las Armas”, subrayando su influencia en la liberación de América del Sur.

