Cada 22 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Diversidad Biológica, una fecha proclamada por la Organización de las Naciones Unidas para concientizar sobre la importancia de proteger la biodiversidad del planeta. La jornada recuerda la aprobación del Convenio sobre la Diversidad Biológica, firmado en 1992, y busca promover acciones para preservar los ecosistemas y las especies que habitan la Tierra.
La biodiversidad comprende la enorme variedad de seres vivos, plantas, animales, microorganismos y ecosistemas que hacen posible la vida humana. Sin embargo, organismos internacionales alertan que la actividad humana ha alterado el 75% del ambiente terrestre y el 66% del entorno marino, mientras que cerca de un millón de especies se encuentran en peligro de extinción debido al cambio climático, la contaminación y la destrucción de hábitats naturales.
Este año, el lema impulsado por las Naciones Unidas es “Acción local para un impacto global”, con el objetivo de destacar que pequeñas acciones comunitarias pueden generar cambios significativos en la protección ambiental. Además, el organismo internacional recordó que el mundo tiene metas concretas para 2030, entre ellas restaurar el 30% de los ecosistemas degradados y ampliar las áreas naturales protegidas.
En Argentina, la fecha también pone en valor la riqueza natural del país, considerado uno de los territorios con mayor diversidad biogeográfica del mundo gracias a sus múltiples ecorregiones. Espacios como el Parque Nacional Iguazú y el Parque Nacional Calilegua son ejemplos de ecosistemas fundamentales para la conservación de especies y la protección ambiental. Especialistas remarcan que cuidar la biodiversidad no solo implica preservar la naturaleza, sino también garantizar recursos esenciales como alimentos, agua y medicamentos para las futuras generaciones.

