Este 25 de abril se conmemora en Argentina el Día del Trabajador de Seguridad Privada, una jornada destinada a reconocer la labor de miles de vigiladores, custodios y personal del sector que cumplen funciones clave en la protección de personas, bienes e instalaciones en todo el país. La fecha se celebra cada año y forma parte del calendario de efemérides nacionales vinculadas al mundo laboral.
El origen de esta conmemoración se remonta a 1970, cuando tuvo lugar la primera reunión que dio nacimiento a la Unión Personal de Seguridad Privada de la República Argentina (UPSRA), organización gremial que representa a los trabajadores del sector. Ese hecho marcó el inicio de la organización sindical de la actividad, motivo por el cual el 25 de abril quedó establecido como día de celebración.
En la actualidad, el Día del Vigilador —como también se lo conoce— no solo tiene un valor simbólico, sino también laboral. Según el Convenio Colectivo de Trabajo vigente, quienes desempeñan tareas en esta fecha pueden recibir beneficios como el pago adicional, un franco compensatorio o la suma de un día extra de vacaciones, en reconocimiento a su tarea esencial.
La jornada busca visibilizar el rol fundamental que cumplen los trabajadores de seguridad privada en distintos ámbitos, muchas veces en contextos de alta responsabilidad y riesgo. Desde el resguardo de espacios públicos y privados hasta la prevención de incidentes, su labor resulta indispensable para el funcionamiento cotidiano de la sociedad.

