Cada 26 de septiembre se conmemora en Argentina el Día del Empleado de Comercio, una fecha destinada a reconocer la labor de quienes trabajan diariamente en supermercados, tiendas, locales comerciales, centros de distribución y distintas actividades vinculadas al sector mercantil.
La jornada tiene su origen en la Ley 26.541, sancionada en 2009, que estableció oficialmente el 26 de septiembre como Día del Empleado de Comercio. La normativa determina que, a los efectos laborales, la fecha se asimila a un feriado nacional para los trabajadores comprendidos en el Convenio Colectivo de Trabajo 130/75.
Por este motivo, los empleados alcanzados por la normativa tienen derecho a no prestar tareas durante la jornada sin que ello implique una reducción de su remuneración. En caso de trabajar, deben aplicarse las condiciones de pago correspondientes a una jornada feriada. No obstante, en algunos años las cámaras empresariales y los sindicatos acuerdan trasladar la celebración a otra fecha, por lo que la modalidad puede variar según los convenios establecidos en cada jurisdicción.
La fecha también busca poner en valor el papel de los trabajadores mercantiles, uno de los sectores con mayor presencia en la actividad económica argentina. Desde la atención al público hasta las tareas administrativas, logísticas y de reposición, miles de empleados forman parte diariamente del funcionamiento del comercio en todo el país.

