Cada 28 de noviembre se conmemora el Día de las Personas sin Hogar, una fecha que busca visibilizar la realidad de miles de personas que viven en situación de calle y recordar la urgencia de políticas públicas sostenidas que garanticen el derecho a una vivienda digna. Organizaciones sociales de todo el país impulsan este día como una manera de sensibilizar y llamar la atención sobre una problemática que suele permanecer invisibilizada.
En distintas ciudades se realizaron actividades de concientización, ollas populares y recorridas solidarias para acompañar a quienes atraviesan situaciones habitacionales críticas. Las organizaciones remarcan que la falta de empleo estable, el incremento del costo de vida y la precariedad habitacional empujan a cada vez más personas a vivir en la calle o en condiciones extremadamente vulnerables.
Especialistas advierten que la situación no se reduce únicamente a la falta de vivienda, sino que implica múltiples dimensiones: salud física y mental, acceso a servicios básicos, dificultades administrativas y estigmatización social. En este sentido, destacan la importancia de políticas integrales que incluyan programas de vivienda, asistencia psicológica, acompañamiento laboral y redes comunitarias.
En el marco de la jornada, colectivos y voluntarios reiteraron el pedido de fortalecer los dispositivos estatales de respuesta, especialmente durante los meses de mayor frío o calor extremo, cuando las personas sin hogar se encuentran en mayor riesgo. Además, recordaron que la solidaridad cotidiana —desde acercar ropa abrigo hasta colaborar con organizaciones locales— también es una herramienta fundamental para aliviar la situación de quienes viven en la calle.

