Hoy se conmemora en Argentina el Día del Carnavalito, una fecha que desde 1982 se celebra en homenaje al músico y compositor Edmundo Zaldívar, quien falleció un 7 de febrero de 1978. Zaldívar, nacido en Buenos Aires en 1917, es recordado por haber creado en 1941 “El Humahuaqueño”, un carnavalito que trascendió fronteras y se convirtió en un verdadero emblema de la cultura jujeña y del folclore argentino.
La celebración tiene sus raíces en la influencia que esta pieza musical ha tenido sobre la identidad cultural del norte argentino. “El Humahuaqueño” no solo se baila y canta en la Quebrada de Humahuaca, sino que ha sido interpretado por decenas de artistas y traducido a múltiples idiomas, llevando el ritmo del carnavalito más allá de las montañas de Jujuy.
Cada 7 de febrero, comunidades, autoridades y músicos se reúnen para rendir homenaje a Zaldívar y mantener viva la tradición del carnavalito. En Humahuaca, las actividades suelen comenzar con actos protocolares frente al mausoleo donde descansan los restos del compositor y continúan con festivales, danzas y bailes en la explanada del Monumento a los Héroes de la Independencia, en una jornada que celebra tanto la música como la identidad cultural de los pueblos andinos.
Para los jujeños y amantes del folclore, el carnavalito no es solo un ritmo musical: es una expresión alegre y colectiva que representa una herencia cultural. El Día del Carnavalito recuerda no solo al autor de “El Humahuaqueño”, sino también la importancia de preservar y difundir un género que forma parte esencial de las festividades del Carnaval en el norte argentino.

