Cada 7 de septiembre se conmemora en Argentina el Día del Trabajador Metalúrgico, una fecha destinada a reconocer a quienes se desempeñan en una actividad clave para el desarrollo industrial del país. La jornada fue establecida en homenaje a Fray Luis Beltrán, figura vinculada a los orígenes de la actividad metalúrgica nacional.
La elección de la fecha coincide con el nacimiento de Beltrán, ocurrido el 7 de septiembre de 1784. Sacerdote, militar y autodidacta en disciplinas como química, matemática y mecánica, se destacó especialmente por su participación en la fabricación y organización de la artillería utilizada por el Ejército de los Andes, comandado por José de San Martín.
Durante la campaña independentista, Fray Luis Beltrán aplicó sus conocimientos en el trabajo de los metales para la fabricación y reparación de cañones, fusiles y otros elementos necesarios para las tropas, convirtiéndose en una figura representativa del oficio. Su aporte permitió vincular tempranamente la utilización de los recursos minerales con el desarrollo tecnológico y productivo del territorio.
En la actualidad, la fecha constituye también un reconocimiento a miles de trabajadores y trabajadoras que forman parte de la industria metalúrgica argentina. Además, el Convenio Colectivo de Trabajo 260/75 contempla específicamente el 7 de septiembre como Día del Trabajador Metalúrgico y establece condiciones particulares de remuneración para quienes deban prestar servicios durante esa jornada.

