Cada 23 de febrero se conmemora el Día del Tambero, una jornada dedicada a rendir homenaje a los trabajadores y trabajadoras que desempeñan un papel fundamental en el sector agropecuario, específicamente en la producción láctea.
Esta fecha tiene su origen en la creación de la Unión General de Tamberos en el año 1920, una entidad gremial que agrupó a los productores lácteos y que marcó un hito en la organización del sector. El reconocimiento oficial de este día llegó a través del Decreto Nº 3192 del 3 de abril de 1968, adoptado por el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires.
Sin embargo, este año la celebración del Día del Tambero viene acompañada de preocupaciones y desafíos para el sector. Los tamberos enfrentan dificultades derivadas de la sequía y los problemas macroeconómicos que afectan a la producción.
Los tamberos han expresado su preocupación y han instado a que se atienda su situación a nivel nacional, destacando la necesidad de políticas que impulsen la recuperación del sector. En palabras de los propios productores, están atravesando una etapa crítica y esperan un cambio que les permita superar los desafíos actuales y garantizar la viabilidad a largo plazo de la producción láctea en el país.

