En 1972, la Conferencia sobre el Medio Ambiente Humano en Estocolmo marcó un hito en la política ambiental a nivel internacional. En reconocimiento a la importancia de este evento y la necesidad de destacar la protección del medio ambiente, las Naciones Unidas designaron el 5 de junio como el Día Mundial del Medio Ambiente.
Este día se celebra anualmente para recordar a las personas, empresas y comunidades de todo el mundo la importancia de preservar y mejorar el medio ambiente. La protección y la salud del entorno natural tienen un impacto directo en el bienestar de los pueblos y en el desarrollo económico global.
La UNESCO, por su parte, desempeñó un papel fundamental en el avance de las ciencias ecológicas y en la promoción de la gestión sostenible de los recursos naturales. A través de su trabajo pionero en ecosistemas, reservas de biosfera, capacitación y evaluaciones científicas, brindó orientación y apoyo a los encargados de la toma de decisiones para abordar los desafíos ambientales.

