Cada 23 de marzo se conmemora el Día Mundial de la Rehabilitación. Esta fecha tiene por objetivo resaltar la necesidad y el derecho que tienen las personas con discapacidad de poder acceder a tecnologías eficaces, diagnóstico y debido tratamiento, sin distinción de raza, religión, ideología política o estatus social.
Cabe destacar que rehabilitar no significa curar, sino volver a habilitar a las personas con sus secuelas para que logren desempeñarse de forma útil, segura y en tiempo adecuado en sus tareas cotidianas.
En este sentido, puede tratarse de actividades básicas (alimentación, higiene y vestido); las actividades instrumentales (uso del teléfono, manejo de dinero, limpieza del hogar, etc.); y las actividades avanzadas (actividades sociales, culturales, recreativas).

