El consumo de carne vacuna en Jujuy atraviesa una fuerte caída que refleja una tendencia nacional, en un contexto marcado por el aumento de precios y la pérdida del poder adquisitivo. Según relevamientos recientes en carnicerías locales, la demanda llegó a caer hasta un 50% en algunos comercios, evidenciando un cambio significativo en los hábitos de compra de los consumidores.
En la provincia, comerciantes señalan que los clientes compran menos cantidad o directamente desisten de la compra tras consultar los precios. Incluso, quienes antes llevaban un kilo ahora optan por medio kilo o montos mínimos, mientras que cortes más económicos como el puchero ganan protagonismo frente a opciones tradicionales.
Este escenario está directamente vinculado a los fuertes incrementos en el precio de la carne, que en algunos cortes superaron ampliamente la inflación. A nivel país, el consumo cayó alrededor de un 10% en el primer trimestre de 2026 y se ubica en el nivel más bajo en más de 20 años, con un promedio cercano a 47 kilos por habitante al año.
Además, especialistas explican que la situación responde a una combinación de factores: menor producción ganadera, aumento de exportaciones y subas sostenidas en los precios, lo que reduce la oferta en el mercado interno. Frente a este panorama, cada vez más familias reemplazan la carne vacuna por pollo o cerdo, consolidando un cambio estructural en la dieta de los argentinos y también en Jujuy.

