Israel intensificó su ofensiva en el sur del Líbano y confirmó ataques contra infraestructura vinculada al grupo Hezbollah en distintas localidades cercanas a la ciudad de Tiro. Según informó el Ejército israelí, los bombardeos tuvieron como objetivo posiciones estratégicas, depósitos de armas y centros operativos de la organización respaldada por Irán, en medio de una creciente escalada regional.
Los ataques se produjeron mientras continúa la tensión en Medio Oriente pese a los intentos diplomáticos impulsados por Estados Unidos para sostener un frágil alto el fuego. Las fuerzas israelíes también emitieron nuevas órdenes de evacuación para habitantes del sur libanés, ampliando las zonas consideradas de combate y generando un nuevo desplazamiento de civiles.
Medios internacionales reportaron que los bombardeos alcanzaron áreas urbanas y suburbios cercanos a Beirut, en una de las ofensivas más fuertes de las últimas semanas. Hezbollah, por su parte, no confirmó oficialmente bajas entre sus dirigentes, aunque Israel aseguró que algunos de los ataques estuvieron dirigidos contra comandantes vinculados a unidades misilísticas del grupo chiita.
La nueva ofensiva se da en un contexto de creciente tensión entre Israel, Hezbollah e Irán, con enfrentamientos simultáneos en distintos puntos de la región. Organismos internacionales y gobiernos extranjeros manifestaron preocupación por el agravamiento del conflicto y el impacto humanitario sobre la población civil libanesa, mientras continúan las negociaciones diplomáticas para intentar frenar una expansión mayor de la guerra.

