La relación entre La Libertad Avanza (LLA) y el PRO sufrió un nuevo golpe esta semana. Karina Milei, presidenta de LLA y hermana del presidente Javier Milei, vetó a Jimena de la Torre como candidata en la Ciudad de Buenos Aires, horas después de reunirse con Mauricio Macri para sellar la alianza electoral entre ambos espacios. Este veto marca un punto de inflexión en la relación entre los dos sectores de la derecha argentina.
El veto a De la Torre, quien había sido propuesta por el macrismo para integrar la lista de candidatos, evidencia el control de Karina Milei sobre las decisiones estratégicas de LLA. La imposición de condiciones por parte de LLA para conformar la alianza ha generado tensiones dentro del PRO, que se ve cada vez más subordinado al liderazgo de la hermana del presidente.
Este episodio refleja una creciente fractura en la derecha argentina, donde el PRO se encuentra en una posición de debilidad frente al ascendente poder de LLA. La situación ha generado malestar entre dirigentes del PRO, quienes consideran que la alianza con LLA ha significado una pérdida de autonomía y una subordinación a las decisiones de Karina Milei.
A medida que se acercan las elecciones legislativas del 26 de octubre, la relación entre LLA y el PRO se perfila como un factor determinante en la configuración del panorama político de la Ciudad de Buenos Aires y del país en general

