En una jornada caracterizada por un intenso debate parlamentario, la oposición consiguió este miércoles convocar a una sesión especial el 23 de agosto con el objetivo de discutir los distintos proyectos que buscan modificar la actual Ley de Alquileres en el país.
Desde mediados del año pasado, el debate sobre la Ley de Alquileres se había estado postergando debido a la falta de votos necesarios para su tratamiento. Sin embargo, tanto el oficialismo como la oposición habían presentado diversos proyectos para abordar esta ley.
Durante la sesión, el diputado del PRO, Hernán Lombardi, solicitó una excepción al reglamento para tratar un proyecto de su autoría que proponía derogar la norma actual y regresar a la regulación del Código Civil. A pesar de contar únicamente con el respaldo de legisladores del PRO y no tener dictamen de comisión, el oficialismo anunció de inmediato que no respaldaría esta iniciativa, lo que resultaría en su rechazo.
Ante esta situación, el jefe de la bancada radical, Mario Negri, propuso una moción para convocar a una sesión especial el 23 de agosto, una semana después de las elecciones primarias (PASO), con el fin de debatir todos los proyectos relacionados con la Ley de Alquileres. Según el reglamento de la Cámara, existen tres formas de convocar a sesiones: a través del Poder Ejecutivo, con las firmas de diez o más diputados, o mediante una moción en el recinto.
El debate se centró en la viabilidad reglamentaria de la convocatoria a sesión especial a partir de la moción presentada por la oposición. Después de un largo intercambio de opiniones, Mario Negri aceptó posponer la votación hasta las 18 horas, a la espera de un acuerdo entre los presidentes de bloque sobre la convocatoria en cuestión. Finalmente, pasadas las 20 horas, Mario Negri anunció que la oposición había logrado un amplio consenso, con la firma de 11 bloques, para ratificar el pedido de una sesión especial el 23 de agosto a las 12:00 del mediodía, con el propósito de debatir todos los proyectos relacionados con la Ley de Alquileres.
Cabe destacar que la reforma de la ley de alquileres ya fue discutida en comisión el año pasado, generando dos dictámenes con estado parlamentario. Sin embargo, el dictamen de mayoría impulsado por el Frente de Todos no modifica los puntos más cuestionados de la ley, como la actualización anual de los montos y el plazo de tres años de los contratos. Por su parte, Juntos por el Cambio y otros bloques opositores han llegado a un consenso para presentar un dictamen de minoría que propone volver a los contratos de dos años y permitir la actualización por un mínimo de tres meses, acordando luego una actualización cada seis meses.
A pesar de los esfuerzos de las coaliciones, ninguna ha logrado obtener suficiente apoyo para aprobar su proyecto, lo cual ha impedido la convocatoria de una sesión especial hasta elmomento. No obstante, la convocatoria lograda por la oposición marca un importante avance en el proceso de revisión y modificación de la Ley de Alquileres, poniendo sobre la mesa la necesidad de un debate exhaustivo sobre esta cuestión.
En este sentido, las posibilidades de alcanzar el quórum necesario para la aprobación del proyecto respaldado por el dictamen de minoría son mínimas y dependerán en gran medida de los resultados de las próximas elecciones primarias (PASO). Estos resultados tendrán un impacto crucial en el rumbo que tomará el debate y en la definición de las soluciones definitivas para abordar esta problemática que afecta a un gran número de ciudadanos en el país.

