El último informe de Indec dio a conocer el alarmante porcentaje. Según los datos publicados, la inflación registrada en diciembre fue de 5,1% y el de todo 2022, 94,8 por ciento.
De esta manera, el costo de vida fue el más alto registrado desde hace 32 años. En 1991 llegó al 84%, y fue cuando se lanzó la ley y el Plan de Convertibilidad.
El incremento alcanzado fue sumamente importante, sobre todo teniendo en cuenta que rubros como “Alimentos y bebidas” (que forma parte del Programa “Precios Justos”) tuvo un 4,7% de aumento cuando lo pactado es el 4% en línea con la inflación esperada por el equipo económico.
A su vez, hay que tener en cuenta que los precios controlados o con cierto grado de intervención estatal distorsionan el nivel inflacionario. Controles que abarcan desde los combustibles, las prepagas, el transporte, entre otros.
El indicador de diciembre no se encontró acorde al del Gobierno, que había estimado un costo de vida «con el 4 adelante» para diciembre, según las declaraciones del ministro de Economía, Sergio Massa.
Argentina se encontraría con una inflación anual que estaría situada 6 puntos porcentuales por debajo de las tres cifras pronosticadas por los estudios económicos que participan del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central (BCRA).
Registró aumentos en medicina privada, el transporte, combustibles y tarifas de servicios públicos. De igual manera, en restaurantes, hoteles, alimentos y bebidas.

