La pelota dejó de rodar en la Liga Jujeña de Fútbol. Los clubes afiliados tomaron una decisión contundente: no jugar hasta tener respuestas. La medida fue unánime y responde al incumplimiento del compromiso asumido por el Gobierno provincial, que debía garantizar el subsidio para cubrir los gastos de arbitraje.
El presente económico de las instituciones es crítico. Sin el apoyo estatal, los clubes no pueden afrontar los costos básicos para sostener el torneo, lo que obligó a frenar la competencia en todas sus categorías, tanto en masculino como en femenino.
Pero los problemas no terminan ahí. Durante la última reunión también se discutió un tema que generó malestar: la Policía de la provincia restringió el ingreso al estadio “La Tablada” por calle Santibáñez, permitiendo solo el acceso por avenida Córdoba. La medida afectó a ambas parcialidades y generó reclamos por parte de los delegados.
Ante este escenario, se programó una nueva reunión con la cúpula policial para garantizar que los partidos puedan jugarse con ambas hinchadas presentes y en condiciones de seguridad.
Los clubes expresaron su voluntad de dialogar con las autoridades provinciales para encontrar una salida que permita que el fútbol local vuelva a latir. Mientras tanto, la liga está en pausa. Y el futuro, en manos de una respuesta que todavía no llegó.

