La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado a investigadores y gobiernos que amplíen la investigación sobre patógenos que podrían evolucionar y causar futuras pandemias. Entre estos patógenos se encuentran los responsables de enfermedades como la gripe, el COVID-19 y la tuberculosis.
Esta recomendación cuenta con el respaldo de la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), una organización público-privada que incluye a la Fundación Bill y Melinda Gates y a varios gobiernos, cuyo objetivo es financiar proyectos de investigación para desarrollar vacunas contra enfermedades infecciosas emergentes.
En un comunicado, la OMS y la CEPI subrayaron la importancia de estudiar familias enteras de patógenos, independientemente de su riesgo pandémico actual, para comprender mejor cómo se transmiten, infectan a los humanos y cómo responde el sistema inmunitario. Este enfoque busca acelerar la vigilancia y la investigación para estar mejor preparados ante futuras pandemias.
Entre los patógenos prioritarios están el virus de la gripe A, el dengue y el Mpox (viruela símica). Esta lista, actualizada por la OMS, ayudará a orientar los esfuerzos en el desarrollo de tratamientos, vacunas y diagnósticos. La OMS también está estableciendo un consorcio global para fomentar la colaboración en la investigación de estos patógenos y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias de salud pública.

