La Asamblea General de la ONU comenzó este martes en Nueva York, con un ambiente tenso debido a la posibilidad de una guerra regional en Medio Oriente. El conflicto en la Franja de Gaza y los enfrentamientos en Líbano son temas centrales de discusión.
El secretario general de la ONU, António Guterres, abrió la reunión con duras críticas a la impunidad que persiste en el mundo y a la violación de derechos internacionales. Subrayó que muchos gobiernos parecen actuar sin consecuencias, lo que alimenta el ciclo de violencia.
Los conflictos en Gaza, Líbano, Ucrania y Sudán están eclipsando otros temas relevantes como el cambio climático y el desarrollo económico. La situación en Gaza, tras el ataque de Hamas a Israel en octubre de 2023, ha escalado con recientes bombardeos israelíes que han dejado cerca de 500 muertos en Líbano, lo que ha llevado a advertencias de una posible guerra total.
Biden, quien ha estado lidiando con numerosos desafíos en política exterior, buscará promover una desescalada en el conflicto. La sesión también cuenta con intervenciones de otros líderes mundiales, como Luiz Inácio Lula da Silva, Gustavo Petro, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu.
Gowan, del International Crisis Group, advirtió que el éxito de la ONU en la mediación de conflictos está en juego, y resaltó que la atención de la comunidad internacional debe centrarse en evitar que la situación regional se deteriore aún más. Mientras tanto, la crisis en Venezuela y los riesgos de desinformación también se abordarán en el marco de esta cumbre, aunque las expectativas de resultados concretos para los millones de civiles afectados por estos conflictos son bajas.

