Choferes de colectivo llevaron a cabo una marcha pacífica esta mañana como parte del quinto día de paro, previo a una audiencia crucial con empresarios y el Ministerio de Trabajo. La protesta, liderada por el gremio de la Unión Tranviarios Automotor (UTA), se inició en el estadio «23 de Agosto» y finalizó frente a la Secretaría de Trabajo de la Provincia.
Sergio Lobo, un destacado líder de la UTA, hizo hincapié en la importancia de hacer visible su reclamo ante la prolongada inactividad de las unidades en las calles. En referencia a la eliminación de subsidios por parte del gobierno nacional, Lobo mencionó que, aunque se había anunciado durante la campaña electoral, ahora están sufriendo las consecuencias. Subrayó que «el costo lo estamos pagando nosotros y no la casta».
Lobo también expresó su preocupación acerca de la posibilidad de que los pasajeros tengan que asumir una tarifa plena, recordando épocas en las que esta era la norma. Sin embargo, enfatizó que el objetivo principal del gremio es garantizar el pago de los salarios adeudados y encontrar una solución a la crisis actual.
Ante los rumores sobre la cancelación del beneficio del Boleto Estudiantil Gratuito Universal (BEGU), Lobo respondió que «ya nada es gratis, alguien tiene que pagar». La incertidumbre sobre la financiación de este programa aumenta la tensión en medio de las negociaciones entre trabajadores, empresarios y autoridades laborales. La marcha, aunque pacífica, reflejó el malestar y la determinación de los trabajadores del transporte urbano por defender sus derechos laborales en un contexto de crisis económica y ajustes gubernamentales.

