El reciente Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) presentado por Javier Milei ha marcado cambios significativos en la operatoria de la salud privada en Argentina. Entre las reformas más destacadas, se elimina la restricción de precios para las prepagas y se modifica el proceso de aportes de los afiliados, evitando que estos pasen por las obras sociales sindicales.
Uno de los impactos más inmediatos de estas modificaciones se evidenció en una reunión virtual entre representantes de la Unión Argentina de Salud (UAS), principales prestadores y financiadores del sector de la salud privada. Tras las declaraciones de Claudio Belocopitt, dueño de Swiss Medical y presidente de la UAS, anticipando aumentos de hasta un 50% en las cuotas mensuales, se discutieron las implicancias de estas reformas en el sector.
Según trascendió, las empresas de medicina prepaga están preparándose para competir libremente por clientes, estableciendo esquemas de precios que están finalizando en estos momentos. Se espera que haya fuertes incrementos en todos los planes, estimándose que se sitúen en el rango mencionado por Belocopitt, aunque se aclara que no habrá una pauta única.
En medio de este escenario, se destacó que el sector enfrenta un contexto complicado, tanto para financiadores como para prestadores. Se proyecta que los aumentos en las cuotas podrían situarse entre un 35% y un 40%, aunque se enfatiza que estos esfuerzos buscarán evitar un impacto desproporcionado en los afiliados.
Las cifras presentadas muestran un desfase importante con respecto a la inflación de los últimos años. En los primeros 15 días de diciembre, el promedio de aumento de medicamentos fue del 43%, mientras que algunos insumos como productos descartables y medicamentos de terapia intensiva llegaron a incrementarse hasta un 130%.
Con la eliminación de restricciones, cada empresa de medicina prepaga ahora tiene la responsabilidad de competir con otras, marcando el inicio de un nuevo panorama en el sector de la salud privada.

