El presidente venezolano Nicolás Maduro comparece este jueves ante la Corte de Nueva York para solicitar la anulación de su juicio por narcoterrorismo, al sostener que se violaron sus derechos contemplados en la Quinta y Sexta Enmienda de la Constitución de Estados Unidos. La audiencia estará a cargo del juez federal Alvin Hellerstein, quien deberá definir si el proceso continúa o es desestimado.
La estrategia de la defensa, encabezada por el abogado Barry J. Pollack, se basa en argumentar que Maduro no cuenta con los recursos necesarios para costear su defensa legal, debido a las sanciones que impiden utilizar fondos del Estado venezolano. Según el planteo, esta situación vulnera su derecho a elegir libremente a sus abogados.
Sin embargo, los fiscales consideran que el argumento presenta debilidades, ya que la legislación estadounidense contempla la designación de abogados de oficio en caso de que un acusado no pueda afrontar los costos de su defensa. Además, remarcan que las restricciones financieras están amparadas en normas vinculadas a la seguridad nacional, lo que limita el uso de fondos bloqueados.
En paralelo, el caso se sustenta en un informe de la DEA que vincula a Maduro con redes de narcotráfico, financiamiento ilegal y cooperación con actores internacionales, incluyendo presuntos lazos con Irán y organizaciones consideradas terroristas por Estados Unidos. Estas acusaciones forman parte del núcleo de la causa judicial que enfrenta el mandatario.
La decisión de Hellerstein también impactará en otros imputados, entre ellos Diosdado Cabello, ya que se analiza si las pruebas del caso podrán ser compartidas. Aunque la defensa busca frenar el proceso, se prevé que el tribunal rechace el pedido de nulidad y permita que el juicio avance, en una jornada clave para el desarrollo del expediente.

